lunes, 9 de mayo de 2011

Constitución Universal

Esta mañana, después de tanto tiempo, he vuelto a ver mi nombre escrito en el periódico. Hacía más de 30 años que no veía publicado ese nombre en ningún periódico.

Claro que ese es el tiempo que hace que mas o menos todo comenzó. Unos días antes, en realidad. Después la civilización tal y como la conocían al princípio del siglo XXI se derrumbó y hemos tardado todo este tiempo en reconstruirla. Primero fueron las guerras entre países, duraron poco puesto que fue la primera vez que se hizo uso intensivo de las armas de destrucción masiva, que dejo mermada a un gran porcentaje de la población mundial.

Después de la supervivencia no había tiempo para escribir, solo era tiempo de sobrevivir.

Tras esos primeros años después de la autodestrucción, no merece otro calificativo, la naturaleza pareció vengarse del ser humano utilizando todo su poder destructivo para aniquilarnos sin piedad.

La civilización afortunadamente sobrevivió a aquello y una vez conseguimos empezar a rehabilitar de nuevo la sociedad poco tardó en formarse una guerra civil entre dos bandos bien diferenciados; los que luchábamos por la libertad, la verdad y el amor y los que pretendían que el orden de valores no fuera alterado, manteniendo el bienestar de unos sobre el bienestar de otros, manteniendo la mentira, el abuso sobre la mayoría, los valores vacíos que reinaban en ese inicio de siglo. 

La guerra duró varios años, pero finalmente pudimos ganar e instaurar un régimen de libertad e igualdad para todas las personas, donde la verdad impera y el amor reina en un régimen de confraternidad que la raza humana nunca había conseguido anteriormente; aunque muchos lo soñámos, sólo imaginar que pude no haber estado aquí.

Hoy, firmo el artículo de portada que aparece en todos los medios de comunicación del continente (El único donde la raza humana ha podido sobrevivir). El artículo en realidad es la noticia del acuerdo unánime sobre la ratificación por parte de toda la humanidad de su nueva Constitución Universal.

El primer artículo de dicha Constitución dice así:

Nosotros, los miembros de la especie humana, atentos a la experiencia de la historia, confiando críticamente en nuestra inteligencia, movidos por la compasión ante el sufrimiento y por el deseo de felicidad y justicia, nos reconocemos como miembros de una especie dotada de dignidad, es decir, reconocemos a todos y cada uno de los seres humanos un valor intrínseco, protegible, sin discriminación por edad, raza, sexo, nacionalidad, idioma, color, religión, opinión política, o por cualquier otro rasgo, condición o circunstancia individual o social. Y afirmamos que la dignidad humana entraña y se realiza mediante la posesión y el reconocimiento recíproco de derechos y obligaciones.

Quizás, algún día, pueda recordar que este fue el principio de un sueño convertido en realidad. Y que pudimos sacar el valor suficiente como para mantener el sueño en los libros de historia que nuestro futuro podrá contar. Si mi memoria y el tiempo me lo permiten, será algo que me encantaría poder llegar a relatar. 

Juan Luis Galán Olmedo

Nota: El primer artículo de la Constitución Universal mostrado en este relato oríginal es extraído cintegramente del libro: La lucha por la dignidad. Teoría de la felicidad política. Autores: José Antonio Marina y María de la Válgoma

Nota 1: Tenía pensado otro relato para hoy, pero me acabo de leer el libro REACCIONA de editorial aguilar, el cual recomiendo y me acordé de este relato que escribí hace algunos años y creo que le toca el turno. 

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