lunes, 16 de mayo de 2011

Sueño

Podía percibir cualquier cosa a través de sus sentidos multiplicada por diez, pero no llegar a comprender ninguna.

Nada escapaba a sus sentidos, la acumulación de sensaciones, percepciones; sabores, olores, imágenes, sonidos y el tacto en su máxima expresión se le acumulaban en su cerebro, otorgándole la capacidad de sentir por primera vez en su vida la sensación de reventar, literalmente, su cerebro estaba a punto, pero lo que todo ello le causaba, hacia que su corazón también.

Todo era un autentico shock para sus sentidos, para su organismo, para su estructura, incluso empezaba a sentir dolor o lo que creía que era, la saturación no le permitía discernir el punto en que se encontraba.

Y entonces, simplemente, reventó. El número de pedazos en que se había convertido no era cuantificable, sin embargo; era consciente de cada uno de esos trozos. Podía percibir todos los detalles de cada parte de si, como nunca antes lo había sentido. Todos ellos cada vez estaban más lejos en el nuevo espacio, se alejaban entre sí y sin embargo cada vez los sentía más cerca, tomaba más conciencia de sí con el paso del tiempo y a su vez era capaz de sentirse a través del propio tiempo.

Comenzó a disfrutar del espectáculo, como un niño al nacer, y aprendió a conocerse a sí mismo a través de cada uno de sus yo. Trozos de una vida, vidas independientes en cada uno de sus trozos.

Podía tomar cualquier yo y centrarse en su experiencia, descubrió que todo le ofrecía un estimulo y participaba del mismo y a pesar de las distancias en el espacio y el tiempo, así como en su esencia; todas compartían un punto en común, a sí mismo.
Disfrutó todo lo que pudo disfrutar conociéndose en todas sus formas, en todo su tiempo y todo lo que supone disfrutar de todo lo que alcanza a existir. Todo en un segundo; aunque un segundo pudiera durar toda la eternidad. Y entonces todo desapareció, al mismo tiempo que las partes volvían a ser una; tan inmediatamente como al principio, empezó a verse unido de nuevo; el dolor provocado por los sentidos volvió a invadirle, la percepción fue perdiéndose hasta que de repente simplemente despertó.



Puede percibir cualquier cosa a través de sus sentidos multiplicada por diez, pero no llega a comprender ninguna.

Nada escapa a sus sentidos, la acumulación de sensaciones, percepciones; sabores, olores, imágenes, sonidos y el tacto en su máxima expresión se le acumulan en su cerebro, otorgándole la capacidad de sentir por primera vez en su vida la sensación de reventar, literalmente, su cerebro está a punto, pero lo que todo ello le causa, hace que su corazón también.
Todo es un autentico shock para sus sentidos, para su organismo, para su estructura, incluso empieza a sentir dolor o lo que cree que es, la saturación no le permite discernir el punto en que se encuentra.

Y entonces, simplemente, revienta. El número de pedazos en que se ha convertido no es cuantificable, sin embargo; es consciente de cada uno de esos trozos. Puede percibir todos los detalles de cada parte de si, como nunca antes lo ha sentido. Todos ellos cada vez están más lejos en el nuevo espacio, se alejan entre sí y sin embargo cada vez los siente más cerca, toma más conciencia de sí con el paso del tiempo y a su vez es capaz de sentirse a través del propio tiempo.

Comienza a disfrutar del espectáculo, como un niño al nacer, y aprende a conocerse a sí mismo a través de cada uno de sus yo. Trozos de una vida, vidas independientes en cada uno de sus trozos.

Puede tomar cualquier yo y centrarse en su experiencia, descubre que todo le ofrece un estimulo y participa del mismo y a pesar de las distancias en el espacio y el tiempo, así como en su esencia; todas comparten un punto en común, a sí mismo.

Disfruta todo lo que puede disfrutar conociéndose en todas sus formas, en todo su tiempo y todo lo que supone disfrutar de todo lo que alcanza a existir. Todo en un segundo; aunque un segundo puede durar toda la eternidad. Y entonces todo desaparece, al mismo tiempo que las partes vuelven a ser una; tan inmediatamente como al principio, empieza a verse unido de nuevo; el dolor provocado por los sentidos vuelve a invadirle, la percepción va perdiéndose hasta que de repente simplemente despierta.



Podrá percibir cualquier cosa a través de sus sentidos multiplicada por diez, pero no llegar a comprender ninguna.

Nada escapará a sus sentidos, la acumulación de sensaciones, percepciones; sabores, olores, imágenes, sonidos y el tacto en su máxima expresión se le acumularan en su cerebro, otorgándole la capacidad de sentir por primera vez en su vida la sensación de reventar, literalmente, su cerebro estará a punto, pero lo que todo ello le causará, hará que su corazón también.

Todo será un autentico shock para sus sentidos, para su organismo, para su estructura, incluso empezará a sentir dolor o lo que creerá que es, la saturación no le permitirá discernir el punto en que se encontrara.

Y entonces, simplemente, reventara. El número de pedazos en que se habrá convertido no será cuantificable, sin embargo; será consciente de cada uno de esos trozos. Podrá percibir todos los detalles de cada parte de si, como nunca antes lo había sentido. Todos ellos cada vez estarán más lejos en el nuevo espacio, se alejarán entre sí y sin embargo cada vez los sentirá más cerca, tomará más conciencia de sí con el paso del tiempo y a su vez será capaz de sentirse a través del propio tiempo.

Comenzara a disfrutar del espectáculo, como un niño al nacer, y aprenderá a conocerse a sí mismo a través de cada uno de sus yo. Trozos de una vida, vidas independientes en cada uno de sus trozos.

Podrá tomar cualquier yo y centrarse en su experiencia, descubrirá que todo le ofrecerá un estimulo y participara del mismo y a pesar de las distancias en el espacio y el tiempo, así como en su esencia; todas compartirán un punto en común, a sí mismo.

Disfrutara todo lo que pueda disfrutar conociéndose en todas sus formas, en todo su tiempo y todo lo que supone disfrutar de todo lo que alcanzara a existir. Todo en un segundo; aunque un segundo pudiera durar toda la eternidad. Y entonces todo desaparecerá, al mismo tiempo que las partes volverán a ser una; tan inmediatamente como al principio, empezara a verse unido de nuevo; el dolor provocado por los sentidos volverá a invadirle, la percepción se perderá hasta que de repente simplemente despertara.

Como te decía antes de empezar; era un sueño con todo el tiempo, el espacio y todo aquello que conforma todo aquello que existió, existe y existirá; o no. Te termino de contar…






Juan Luis Galán Olmedo

No hay comentarios:

Publicar un comentario