martes, 7 de febrero de 2012

Globos

El globo rojo trataba de esquivar aquella multitud sobre la acera. Era una tarea imposible y al final chocó contra una transeúnte; la cual no pudo resistirse a coger el trozo de papel que colgaba de su tímida cuerda. Esa misma curiosidad había llevado a otros cientos de personas a desligar la cartulina que pendía de esos otros cientos de globos rojos diseminados por la ciudad.

La invasión de globos fue noticia durante los días que se fueron encontrando con sus anónimos receptores; en todas las tarjetas figuraba el mismo texto, al menos en los primeros días, siempre con una sonrisa de su receptor como agradecimiento. El hecho era tan insólito que había despertado la curiosidad de todos y se llegó a ver a la gente perseguir globos intentando participar de la noticia en primera persona.

Nunca se supo quien había sido el autor de tal locura, si fue cosa de un grupo se desconoce; pero prendió en el corazón de mucha gente, distantes en kilómetros, traspasando fronteras.

Aún, hoy en día, se ven volar globos rojos cargando con una sonrisa; que solo será materializada cuando una persona anónima llegue a sostenerla entre sus dedos, el tiempo suficiente como para leerla.


Juan Luis Galán Olmedo





Participando de la iniciativa El Cuentacuentos

9 comentarios:

  1. :) tu texto también hace sonreír

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  2. Qué maravilla, ¡una invasión de globos! Sería algo genial. Recuerdo que hace algunos años, por las escalinatas de la plaza de España en Roma, un artista soltó varios balones de colores para realizar una performance. ¡Esto sería incluso mejor! ;)

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  3. Ahora cara vez que vea un globo sonreiré acordandome de tu relato, gracias ;)
    bessos

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  4. La verdad que algo así nos hace falta... Felicidades.
    Mundoyás.

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  5. Sería bonito que algo así sucediera!

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  6. Ese globo rojo tiene forma de historia, porque me has hecho sonreír cuando te leía :)

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  7. Bonita idea, y bonita iniciativa. El otro día vi a un hombre en una plazoleta regalando abrazos. El pensar que alguien lance un globo con una sonrisa y que llegue hasta mí, de manera anónima me parece una preciosa manera de comenzar un día...

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  8. Me encantaría que uno de esos globos llegase hasta mí... También quiero una sonrisa...

    Besines de todos los sabores y abrazos de todos los colores.

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  9. Qué bonito. Yo como Niobiña, también quiero uno de esos globos :)

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