lunes, 23 de abril de 2012

Opciones

- Tienes dos opciones: Uno, matarme. Dos, follarme. Tú decides.

Se abalanzó sobre él decididamente y antes de que pudiera hacer nada al respecto introdujo la lengua en su boca, comenzando a besarse como si fuera la última vez que lo hicieran en su vida. Comenzó un baile frenético en el que la separación de sus cuerpos solo era aliviada en el momento de deshacerse de la ropa que llevaban puesta.

En un susurro le dijo -Te voy a ... - no terminó de escucharle mientras continuaban danzando y se descubrían el uno al otro sin pensar en su integridad física. Él decidió callar y conseguir descubrir los grandes pechos que ya había imaginado en muchos momentos que serían. Ya se notaban las marcas de sus uñas en la piel del otro, pero el dolor nunca hizo rastro de presencia, fue el placer. La respiración cada vez era más acelerada, las pulsaciones fuera de control.

El baile continuó hasta que llegaron al dormitorio, la lucha había comenzado en el salón y según avanzaban por la casa iban dejando las prendas de ropa y los desperfectos. En en salón la camisa de él, el espejo de la entrada roto por la espalda que ella tendría marcada cuando en el intento de levantarla no fue suficiente y acabaron rompiéndolo. En el pasillo alguna marca de sangre, salteada con el resto de prendas. Ningún cuadro en su sitio en el camino.

Cuando llegaron al dormitorio, se tiraron sobre la cama que logró aguantar la presión de ese instante mientras ellos decidían empezar a descubrirse con mayor paciencia, con mayor detalle.  Momento de pausa que duró lo suficiente para que el terminara de levantar todo su potencial y ella no dudara en disfrutar de él, nada hacía mella o fracturaba el momento de sexo salvaje que estaban viviendo. La espiral en la que habían entrado parecía dotarles de una capacidad que nunca habrían adivinado ninguno de ellos. 

Él disfrutaba sintiendo el ir y venir de su lengua por su zona media y ella disfrutaba del sabor de la testosterona mezclada con el sudor del ejercicio. Antes de llegar a un final anticipado, ella decidió intercambiar los papeles y fue él quien comenzó a disfrutar de su más intima fragancia y ella a disfrutar de más placer que nunca antes. 

Ella se incorporó sobre él y volvieron a intentar conquistar los labios del otro mientras restregaban sus cuerpos bañados. En un momento dado en el que él se encontraba con ella sobre su cuerpo, ella decidió girarse y sacar del cajón unas esposas que de manera pícara le dejaron a él completamente vulnerable y entonces tras saborear el sabor de su cuerpo durante unos segundos interminables decidió que quería disfrutar de su alma siendo perforada. Al estar él atado, sus movimientos limitados hacían que los de ella fueran más libres y ella disfrutaba controlando su placer al mismo tiempo que disfrutaba con él.
Fueron segundos o minutos y ya comenzaba a sentir que iba a llegar a explotar y ...

-¡Cariño, cielo! ¡Ya voy! - Se escuchaba desde el fondo del pasillo - ¡Rebobina y ponla cuando me he levantado! - La voz reducía su intensidad mientras se acercaba. En el televisor se oía: Tienes dos opciones...

Estaba extasiada, había tomado una opción en su cabeza cuando su marido se había levantado a no se qué y cuando estaba completamente inmersa en su fantasía había sido despertada, de manera que cuando él termino sentándose a su lado, decidió no quedarse con la sensación de frustración que empezaba a sentir y se abalanzó sobre él decididamente y le dijo al oído - Te voy a matar... - dejando una vez más la película sin terminar.



Juan Luis Galán Olmedo




Participando de la iniciativa El Cuentacuentos


11 comentarios:

  1. Decididamente si hubiera sido mi marido me lo hubiera cargado, por cortarme la fantasía, salvo que sea cierto eso que dicen de que la realidad supera a la ficción ( que lo dudo) . En cualquier caso esta vez mataría al autor (osease, a tí) por conseguir que el lector ( es decir yo) se quede con la boca seca y los ojos vueltos de entusiasmo y me plantes ese : rebobina por donde me quedé.... ya te vale jajaja

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    1. Upps, no pensé en mi integridad. Es solo ficción, cualquier parecido con la realidad es pura casualidad -Me refiero a la última parte ;-P -

      Jejejeje, la verdad es que no sabía como salir del percal y decidí por la vía rápida-No intentar hacer en casa chicos (Sigo refiriéndome a la última parte)-

      Gracias por el comentario.

      Un saludo.

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  2. Has sido el único osado con esta frase y no podría dejarte en la estocada. Me ha gustado mucho cómo has narrado los momentos de pasión que hay entre ellos, y lo de la idea de la película me parece una buena estrategia para zanjar el relato, además de para engañar al lector que se cree conocedor de por dónde van a discurrir las siguientes líneas del texto.

    Besotes.

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  3. Y entiendo perfectamente el motivo, gracias por el apoyo :-).

    Una confesión, tenía miedo de no hacerlo bien, por lo que te agradezco mucho el cumplido y sí, efectivamente decidí cortar por lo sano y no liarme más por si acaso.

    Lo de engañar, en este caso era fácil, solo a un loco se le ocurre romper así el éxtasis. Por suerte solo es ficción.

    Besos.

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  4. Antes de nada agradecerte que hayas escrito con esta frase, de verdad, de corazón. Cuando la mandé tenía un montón de cosas en la cabeza y sin embargo ya ves, en blanco..

    Me ha gustado mucho todo menos... el final!!! ooohhh! Estaba tan metida en su pasión que me ha jodido que no veas. Pero bueno era una opción y era complicado lo reconozco.

    te mando un besazo.

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    1. Gracias a ti por la frase, dura pero interesante finalmente :-)

      No sabía como salir del lío en el que me metiste, opté por romper la intensidad. En otra ocasión llegaré hasta el final.

      Besos.

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  5. Felicidades por vencer a la frase tan bien vencida, y también por lograr cortar con tan exquisita brusquedad el in crescendo que en do mayor estaban interpretando los danzantes :)
    Sea lo que fuere que le llevó a irse en ese momento bien se podría haber quedado sin volver porque nos dejó sin conocer el final del acto!
    Pero el final de tu relato lo supera. Un abrazo!

    Siento la tardanza pero estuve de baja estos días aunque de nuevo en marcha! :)

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  6. Gracias Carlos, la verdad es que temí que romper de esa manera iba a traer consecuencias al hombre de turno :-) -Lo mismo se las trae próximamente-

    Espero que ya estés totalmente recuperado, ánimo y a dar guerra :-)

    Un abrazo.

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  7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  8. Jajajajaja cuando he leído ¡Cariño! he pensado ¡no, por Dios, ahora no puede llegar el marido! Pero cuando he leído el rebobina ha sido como ¡pero cómo va a rebobinar, eso es "irrebobinable"!!!!

    Felicidades, primero por el resultado y luego por atreverte ;)

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  9. jajajaja ese rebobinado ha sido brutal, saludines utópico de parte de otra utópica, por cierto me quedo de ocupa por este lado de la utopía.

    Un abrazote utópico,Irma.-

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