viernes, 7 de septiembre de 2012

Advidio


─Advidio tu participación en el concurso, Carlos.

─No seas puñetera, Celia. Sabes perfectamente que sólo lo hago por intentarlo.

─Es en serio, nunca me he atrevido a participar en uno. Me da vergüenza eso de mostrar en público algo que he creado yo.

─Admito que al principio da apuro, pero eso es porque llevas poco tiempo; ya verás dentro de un tiempo, el que tú necesites, acabarás animándote.

─Si tú lo dices, pero lo dudo, para eso deberían cambiar muchas cosas en mi vida.

─No te entiendo, ¿qué tienes que cambiar para hacer lo que tú quieres? Para eso siempre debería de haber tiempo.

─No lo creas, a veces es más fácil perder el tiempo y evitar enfrentarte a lo que deseas. Imagínate que lo intento y no les gusta. No es lo mismo que lo disfrute tu familia, tus amigos, a que un completo extraño lo haga.

─Plantéatelo así, ¿tienes algo que perder?

─No. Sólo fracasar.

─Pero y si no lo intentas, ¿acaso no fracasas? Entonces, porque no te animas y les brindas algo que sea imposible rechazar.

En ese momento le mostraba un libro de buenas dimensiones con la portada deliciosamente elaborada. En relieve la imagen del propio libro en galleta, el nombre del autor  aparecía cómo si el mismísimo Cervantes  con su pluma lo hubiera marcado en un blanco roto. <<Dulce Lectura>> en azul pálido como titulo del libro.

─¿Por qué lo llamaste así? ─dice mientras las comisuras de sus labios se elevan irónicamente.

En ese momento un látigo en forma de trapo de cocina golpea las caderas de ella mientras su cintura se recoge en los brazos que le atrapan. Él se gira y en uno de sus dedos recoge una pizca del chocolate de la cubierta rompiendo tímidamente la ‘a’ de Lectura y comienza a extenderla. <<Tendré que hacer otra>> piensa, sonriéndose, mientras acerca sus comisuras a las dulces manchas de su cuello. 

Juan Luis Galán Olmedo

Un abrazo y gracias a @Pugliessino por brindarme esta palabra en una conversación por Twitter

Advidio: Dícese de admirar y envidiar simultáneamente. 




6 comentarios:

  1. A veces la flauta suena y surge una palabra, :-)
    Pero cuando lo que suena es el trabajo, la constancia y el alma de los escritores, lo que surgen son grandes relatos, y a continuación libros.

    Gracias a ti!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siempre tienes algo con lo que sorprendernos y en este caso fue esta preciosa palabra.

      Un abrazo, Carlos.

      Eliminar
  2. Buena idea: un libro para comérselo. Si literalmente se pudiera hacer sería fabuloso. Advidio la idea.

    Besos,
    Blanca

    ResponderEliminar
  3. ¡Gracias! La dejamos expuesta a ver si un pastelero o alguien del sector de la alimentación se le ocurre materializarla :-)

    El otro día leí algo sobre un perfume con olor a libro, ¿A que sabrían nuestras novelas favoritas? No estaría mal imaginarlo.

    Besos,

    ResponderEliminar
  4. "─Plantéatelo así, ¿tienes algo que perder?

    ─No. Sólo fracasar.

    ─Pero y si no lo intentas, ¿acaso no fracasas?"

    ¡¡Una lección de vida!! Juan Luis.
    Te visito y me quedo ;-)
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Anuca por quedarte por aquí y comentar. Espero que te guste el resto de lo que leas ;-)

      Si es una lección no lo sé. Pero estoy de acuerdo con ese pastelero ocasional. Mejor intentarlo que no hacer nada por miedo a ¿fracasar? :-)

      Un abrazo.

      Eliminar