martes, 30 de octubre de 2012

Huída

Las manos de uno de los hombres se posaban en la garganta de K. Tenía que actuar con rapidez, un mínimo error y les haría el trabajo.  Nunca había probado mi capacidad en una situación así, en la que un disparo fallido podría significar la muerte de tu mujer. La tensión iba en aumento.

“Valentina”, un  HK PSG-1, está cargado con mi calibre preferido, Mk 262 Mod 0/1; una variante con punta hueca del STANAG 4172. Tres objetivos armados. La distancia es óptima.

Pongo el silenciador. Sé que le están  preguntando por mí.  No sé si su garganta va a aguantar mucho más. Hay movimiento. 

Podría ser la última vez que tenga la oportunidad de hacer algo. Debo de mantener la calma, esperar el momento preciso. <<Y este llega, siempre llega>> pasa por mi mente mientras realizo un primer impacto y veo a través de la ventana del baño caer la sombra. Dirijo la mira hacía el otro punto de la casa donde unos segundos antes  uno de ellos se estaba fumando un pitillo.<<Mal hábito>> pienso mientras le veo desplomarse. Sin tiempo; fijo, respiro y  realizo dos disparos. El segundo atraviesa el agujero realizado por el primero perforando aún más esa grotesca cabeza. La sangre empapa la escena pero Karen está a salvo. No hay tiempo para relajarse, debo de seguir huyendo.

Juan Luis Galán Olmedo



No hay comentarios:

Publicar un comentario