martes, 12 de febrero de 2013

Miembro fantasma

Por un instante su conciencia se negó a coger aquel sobre. Duró el intervalo de tiempo en que su mano alcanzó a sentir su grosor. Hoy; años de sobres más tarde, arrepentido y condenado, sigue notando el peso en su mano cercenada.

Juan Luis Galán Olmedo

Participando en la iniciativa: El CuentaCuentos
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3 comentarios:

  1. La de manos que habría solas y sin cuerpos en este país, de aplicarse tal sentencia :-)
    Pero si alguna sentencia es firme y no admite recurso es la que certifica que tu micro es escalofriantemente buenísimo!

    Un abrazo!

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  2. La curiosidad mató al gato dicen.... o en este caso a la mano pecadora ^_^

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  3. A veces las secuelas de una decisión poco acertada siguen persistiendo en el tiempo ... y en este caso en el recuerdo físico de sus consecuencias. Pocas palabras, suficientes para toda una historia.

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