domingo, 28 de enero de 2018

La última vez

Era la última vez que volvía a confiar en su palabra aunque eso mismo había dicho la "última" vez y ahí se encontraba de nuevo: Calzoncillo en mano intentando hacer equilibrios para ponérselo mientras intentaba evitar no matarse si resbalaba de la cornisa a esa altura del suelo.

«Tenía que vivir en un sexto» pensaba en el momento en el que lograba introducir la prenda por la primera de las piernas. Justo cuando iba a conseguirlo con la otra, resbaló y tuvo suerte de asirse al borde evitando dar con sus huesos en la acera. 

Lo que no pudo evitar ya en ese momento es despertar la atención de los transeúntes que poco a poco se fueron percatando del hombre que se encontraba desnudo allí arriba. Según los viandantes pasaban, en lo primero que se fijaban era en un grupo de gente parada ensimismadas mirando al cielo. Cuchicheaban entre ellos, conjeturando sobre la escena según se unía más y más gente. Durante ese proceso se iban produciendo diferentes conversaciones. Esta es tan sólo una de ellas:

—¿Qué sucede? —pregunta el recién llegado.
—Nada, allí arriba —comenta señalando.—un tío en pelotas que se quiere suicidar. 
—¿Y va desnudo?
—Ahí lo ve —dice mientras hace un gesto de locura dirigido hacia el tipo encaramado en la cornisa sin dejar de mirar hacia arriba. 
—¿Alguien llamó ya a la policia?
—Entiendo que sí acabo de llegar. —dice encogiéndose de hombros. 

Ambos sujetos siguen mirando el cuerpo que hace malabares para no caer, sin dejar de comentar en voz alta de la misma manera que la masa de gente que les rodea. El sonido de las voces de las diferentes conversaciones espontáneas se mezcla con el típico sonido de decenas de dispositivos electrónicos captando ese momento. 

Mientras en la habitación de una ventana anexa en el sexto piso una mujer y un hombre comienzan la reconciliación tras una intensa discusión previa, sin atender a nada de lo que sucede fuera.

Él sigue encaramado a la cornisa intentando mantener la calma mientras a sus pies cree ver cómo una muchacha gesticula con su calzoncillo en la mano mientras lo ondea como una bandera por encima de su cabeza. Ya no sabe en qué posición ponerse mientras ve cómo es acribillado a flashes. 


«Hijos de puta, llamar a los bomberos... » piensa mientras ve las luces parpadeantes apuntándole..

Comienza a escuchar unos gemidos familiares y acaba por acercarse a la ventana, tras un segundo de incertidumbre se asoma vencido por la curiosidad, ajeno a las consecuencias y a cúal de los dos hechos sucedidos a continuación se dará primero. 

—¡No me jodas! —grita mientras asiste a la tórrida escena que se produce en el interior, momento en el que pierde el equilibrio sin alcanzar a aferrarse de nuevo. 

J.L.Galán


Frase inicial del cuento/relato de Eloy . Iniciativa "El CuentaCuentos"


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